Necrológicas
EDITORIAL

Nueva víctima de conducción bajo los efectos del alcohol

Por La Prensa Austral martes 16 de octubre del 2018

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La ingesta de bebidas alcohólicas es uno de los elementos que están asociados a una gran cantidad de accidentes de tránsito y, en particular, es considerado uno de los factores de riesgo más frecuentes en estos siniestros.

En Magallanes, las estadísticas establecen un vínculo estrecho entre el consumo de alcohol y los accidentes que tienen resultados de víctimas fatales o que provocan graves lesiones, muchas de ellas invalidantes.

El alcohol es una droga legal y, quizás por ello, es que su ingesta está totalmente naturalizada en nuestra sociedad, sobre todo en nuestra región donde se observan altos índices de ésta. Como tal, actúa sobre el sistema nervioso central ejerciendo un efecto adormecedor sobre sus funciones y, no en pocos casos, provocando la desinhibición del individuo.

Se han distinguido cuatro fases dependiendo de la cantidad de alcohol bebido: euforia, alteración de la conducta, somnolencia y coma etílico. En la primera, el conductor sobrevalora sus capacidades y tiene una falsa sensación de seguridad. Esto lleva principalmente a los choferes jóvenes a conducir a gran velocidad y sin respetar las señalizaciones del tránsito. Un mayor consumo de bebidas espirituosas conlleva una alteración sensorial (visión y audición) y una pérdida en la capacidad de calcular velocidades y distancias. Reflejos más débiles y pérdida de razonamiento siguen en esta escala, la que termina con la somnolencia que también afecta a los sentidos.

Estas descripciones son más o menos conocidas por los conductores, pero no son tenidas en cuenta por todos. Como comunidad, nuevamente, hemos debido lamentar la trágica muerte de una joven de sólo 20 años la madrugada del lunes, debido a un accidente donde los dos conductores -ambos de 24 y 25 años- guiaban sus vehículos en estado de ebriedad.

La conducción responsable es un imperativo y lo tiene que ser mucho más entre nuestros jóvenes. Por ello, no se deben bajar los brazos respecto de la campaña pública que busca crear mayor conciencia y que insta a las personas a no beber cuando están conduciendo y a dejar las llaves en la casa cuando saben que participarán en eventos sociales donde se ingerirá alcohol.