Necrológicas
EDITORIAL

La visión y el arrojo del acto soberano de 1843

Por La Prensa Austral sábado 23 de septiembre del 2017
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El jueves recién pa-sado se estrenó el feriado para la Región de Maga-llanes y Antártica Chilena y la provincia de Chiloé, luego de que prosperara la moción presentada por el senador Carlos Bianchi. En este paso se tiene que resaltar también las gestiones que realizaron cada uno de los otros tres parlamentarios regionales.
Esta efeméride tiene por objetivo dar mayor realce a una fecha poco estimada a nivel nacional y bastante olvidada regionalmente, salvo por aquellos descendientes chilotes que año a año reviven la gesta de los 23 tripulantes de la goleta Ancud que zarpó desde esas tierras el 22 de mayo de 1843 y que, tras infortunios y cuatro meses de navegación sorteando las pocas favorables condiciones climáticas, llegó a su destino el 21 de septiembre de dicho año.
No puede desestimarse, para dimensionar esta verdadera hazaña, que la nave construida adolecía de las características para abordar tamaña empresa, pues tenía sólo 15,8 metros de eslora (largo); 3,8 metros de manga (ancho) y un puntal (alto) de 2,8 metros.
Aunque se le ha dado un toque más pintoresco que heroico, la toma de posesión del estrecho de Magallanes fue un acto administrativo que respondió a la visión del general Bernardo O’Higgins y a que el entonces Presidente Manuel Bulnes oyó las recomendaciones emanadas desde Perú para consolidar la soberanía chilena en estos lares.
Parece de perogrullo que un Estado en formación no podía descuidar un territorio tan valioso como lo era esta zona, cruzada por un paso marítimo tan estratégico como el estrecho de Magallanes.
De ello dan cuenta diversos relatos históricos que narran los intentos de otras naciones por levantar sus banderas a orillas de estas frías aguas. De hecho, un día después de que este grupo de chilotes llegara a Punta Santa Ana arribó el buque francés Phaeton, acto con pretensiones soberanas que fueron disuadidas por el capitán Juan Guillermos.
Ojalá, Magallanes tuviera hoy gobernantes tan visionarios y personas tan arrojadas como aquellos tripulantes para consolidar el progreso y desarrollo de este territorio y su gente.