Necrológicas
EDITORIAL

Día Nacional de la Antártica, una celebración triste

Por La Prensa Austral miércoles 7 de noviembre del 2018
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
Visitas

Ayer se celebró el Día Nacional de la Antártica, fecha que se instituyó para recordar el 6 de noviembre, pero de 1940, cuando el entonces Presidente Pedro Aguirre Cerda firmó el decreto que fijó los límites del territorio antártico chileno.

A 78 años de aquel visionario paso, hoy debemos lamentar la miopía de las nuevas autoridades, al perder éstas la perspectiva de que Chile y Magallanes, en particular, son un país y región antárticas.

La inversión pública no ha sido suficientemente intensa como para modernizar las bases antárticas chilenas y se debe lamentar el inmenso deterioro de las dependencias de la Fuerza Aérea, el que conlleva el cierre de la escuela F-50, ubicada en Villa Las Estrellas luego de 33 años de funcionamiento producto de las malas condiciones al interior del establecimiento.

En paralelo, como región de la cual depende administrativamente el territorio antártico chileno debemos lamentar una vez más que sea un gobierno encabezado por Sebastián Piñera el que trunque el desarrollo de un proyecto para contar con un Centro Antártico Internacional.

Este proyecto fue incorporado en el Plan Especial de Desarrollo de las Zonas Extremas y, de hecho, se llevó a cabo la licitación del diseño del centro, el cual debe ser entregado antes de que culmine este año. La intendenta María Teresa Castañón aceptó la imposición de Hacienda y regresó de Santiago argumentando que no hay recursos para financiar esta verdadera base internacional de 19 mil metros cuadrados.

Respecto de esto, se pueden hacer varias reflexiones. La primera es que nuevamente se centralizan las decisiones sobre el territorio antártico y se menosprecia a Magallanes como región capaz de decidir. Lo segundo es que, detrás de la negativa de Piñera de financiar el Centro Antártico Internacional, subyace un cambio de paradigma y se vuelve a poner como foco de la política antártica la presencia militar y se supedita  sólo a ella los aspectos de la soberanía. Y, tercero, Magallanes no podrá transformarse nunca en un polo de desarrollo científico internacional si no se invierte decididamente en crear la infraestructura necesaria para ello (incluido un megapuerto).