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China ascendió a un jefe de policía sancionado por abusos contra minoría musulmana

Por Agencias martes 22 de septiembre del 2020

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El régimen de Beijing ascendió dentro de la estructura partidaria al jefe de policía de Xinjiang, Wang Minshan, quien se encuentra acusado de estar entre los perpetradores de los abusos a los derechos humanos de la minoría musulmana uigur que tienen lugar en la región.

Wang, quien fue sancionado por ese preciso motivo por los Estados Unidos el pasado 9 de julio, ahora pasó a tener un puesto en el Comité Permanente del Partido Comunista en la región.

En concreto, será el titular de la Comisión de asuntos Políticos y Legales. El régimen también nombró a dos funcionarios que no provienen de la región en puestos jerárquicos, insinuando la creciente importancia que le otorga, proporcional a las declaraciones de la comunidad internacional sobre los hechos que allí tienen lugar.

Según consignó el medio local South China Morning Post, el nombramiento transmite además la preocupación de Beijing por garantizar el poder del partido en la región.

Wang es parte del aparato de Seguridad de Xinjiang desde hace más de dos décadas. Luego de varios años en la prefectura, fue nombrado jefe de policía en la capital regional, Urumqi, en 2009. Ocho años después su jurisdicción se extendió al resto del territorio.

Fue en los últimos años cuando tomó estado público la existencia de los campos de concentración en Xinjiang. Distintos reportes, que las Naciones Unidas ha verificado, han documentado cómo al menos un millón de musulmantes han sido detenidos -y forzados a trabajar- en campos.

También se les obliga a renunciar a su religión y su idioma y se les maltrata físicamente, al punto de que ha habido reportes sobre esterilizaciones forzadas. Además, los miembros que son liberados son sometidos a una vigilancia sofisticada y constante.

El gobierno comunista, oficialmente ateo, negó en un principio la existencia de los campos de internamiento en Xinjiang, pero ante la evidencia dijo que son instalaciones de formación profesional destinadas a contrarrestar el radicalismo musulmán y las tendencias separatistas.

La información generó numerosas condenas a lo largo de la comunidad internacional. Entre las acciones al respecto se cuentan las sanciones del gobierno de Estados Unidos que alcanzaron directamente a Wang.