Necrológicas

Acusan a propietarios y autoridades de “irresponsabilidad” tras mortal incendio

Por La Prensa Austral lunes 2 de noviembre del 2015

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La investigación sobre el mortal incendio en una discoteque de Bucarest continuó ayer en un ambiente de indignación, en el que la prensa acusaba a los propietarios del local y a las autoridades de “irresponsabilidad”.

Otras tres personas fallecieron en la madrugada del domingo, por lo que el balance de víctimas mortales aumentó a 30, según informó el secretario de Estado del Interior, Raed Arafat.

De los 146 heridos hospitalizados, 35 “están en estado crítico” y unos 40 en estado grave, dijo por su parte el ministro de Salud, Nicolae Banicioiu.

En tanto, unas 10.000 personas, según la gendarmería, marcharon desde la emblemática plaza de la Universidad -escenario del levantamiento popular hace 25 años contra el régimen comunista- hasta el lugar de la tragedia, que llenaron con flores y velas como muestra de solidaridad con las víctimas.

La Fiscalía General debe escuchar a los tres accionistas del club Colectiv, la discoteque instalada en una antigua fábrica de zapatos en el centro de la capital rumana en la que tuvo lugar la tragedia.

“¿Coincidencia, maldición o indolencia criminal?”, se preguntaba ayer la portada del diario Evenimentul Zilei, que asegura que otros dos locales nocturnos de uno de los dueños de Colectiv fueron arrasados por incendios en los últimos años.

Por su parte, el editorial del periódico Gandul acusaba a las autoridades de no haber endurecido los controles en los bares después de otros accidentes similares, aunque menos mortíferos. “¿Quién es el responsable de que estemos más conmocionados por el ‘número de muertos’ que por la propia muerte?”, se pregunta.

Según los testigos, entre 300 y 500 jóvenes habían acudido al local el viernes para ver un concierto de la banda de rock Goodbye to Gravity, cuando un espectáculo pirotécnico desencadenó un incendio.

En ese momento solo había una puerta abierta y el club no disponía de ninguna salida de emergencia. Además, se habían empleado materiales inflamables de mala calidad para el aislamiento acústico, lo que aceleró la propagación del fuego, según una fuente policial.

La discoteca tampoco contaba con las autorizaciones para celebrar conciertos ni espectáculos pirotécnicos.

Agencias