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Cuentos inspirados en el Estrecho: la nueva obra literaria de Patricia Stambuk

Por Cristian Saralegui sábado 14 de marzo del 2020

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“1520. Cuentos del estrecho de Magallanes” es la nueva obra de la periodista Patricia Stambuk, y que fue presentada en el Museo Regional de Magallanes. A través de seis historias, la autora descubre a personajes que fue encontrando en sus anteriores trabajos, a los que agrega ciertos giros ficticios para estructurar su relato.

“1520. Cuando Jushren descubrió a Magallanes”, “Dos escoceses en Tierra del Fuego (1911)”, “Andrija y sus dos patrias (1936)”, “El baile de las enanas (1938)”, “La estanciera (1985)” y “Los 42 gatos del finado (2012)”, son los cuentos que aparecen en este trabajo, que fue presentado por los escritores Pavel Oyarzún y Rosamaría Solar y que es publicado por Ediciones Universidad de Magallanes y Pehuén Editores.

“Es un pequeño viraje a lo que he hecho siempre, que son las memorias históricas; estos son cuentos que les he puesto ‘históricos’ porque no son pura ficción; diría que son más realidad que ficción, pero esta vez tuve que completar con la imaginación lo que faltaba y que no me podía dar la historia. De alguna y otra manera, en todos los cuentos está presente el Estrecho, ya sea porque lo sobrevuelan, porque alguien fallece y tiene que navegar, o hay un cruce y pasa algo en él; que es algo que nos pasa a los magallánicos y puntarenenses en particular, que yo digo que somos ‘estrechenses’ porque vivimos bastante en función del Estrecho, aunque no nos demos cuenta”, explicó la autora.

Stambuk indica que su primer cuento con esta temática lo preparó hace unos cuatro años, y al respecto recuerda que “me impactó la historia de dos hermanos escoceses, que venían desde Escocia y fueron dejados por el velero que los trajo, en la costa de Tierra del Fuego, y ese desamparo lo sentí en el alma”. Ese fue el inicio porque la periodista vio que se acercaba la conmemoración de los 500 años del Estrecho y se concentró en terminarlo.

Sobre este acontecimiento mundial que se recuerda este año, la periodista expone que “me he propuesto proclamar nuestra responsabilidad con el estrecho de Magallanes; cuando veo el río de las Minas y todo lo que arrastra en días de lluvia, pienso en nuestro Estrecho; pienso en que tiene el mayor bosque de algas del mundo, que tienen mucho que ver con el cambio climático y permiten ayudar mucho en la ciencia y la medicina; de manera que el Estrecho debemos tenerlo muy presente con una responsabilidad personal y pública”.

Sin embargo, Patricia Stambuk reconoce que esta conmemoración ha ido quedando en un plano secundario, desde el inicio del estallido social, del pasado octubre: “Por la contingencia nacional, todos hemos bajado un poco, el perfil de lo que aspirábamos para esa fecha. Pienso que tiene que ser una celebración tranquila y consciente, en la que justamente creemos conciencia por el Estrecho, más que aplaudir un cumpleaños, hay que pensar cómo serán los próximos 500 años, este gran articulador de esta geografía tan intrincada y endiablada y este Estrecho que es tan ordenado; qué responsabilidad tenemos de vigilarlo, cuidarlo y explotarlo también”.

De sus obras, destaca la historia de una estanciera, “porque retrata a una mujer que es descendiente de los pioneros que están acusados de tantas cosas, y que, sin embargo, está arraigada a su tierra, la quiere y se queda en la tierra que ha heredado”, ejemplificó. Otro de sus relatos que rescata es el primero, en el que “cómo ve un tehuelche, la llegada de las naves de Hernando de Magallanes; yo traté de meterme en su corazón y finalmente, lo salvé, porque sé que varios de los que fueron embarcados en lo que fue territorio argentino, perecieron, los iban a llevar a Europa y murieron en el camino. Para mí ese cuento es muy significativo, porque en la Historia, no tenemos el punto de vista de nuestros pueblos antiguos”, concluyó Patricia Stambuk.

La publicación de la periodista, que se suma a obras pretéritas como “Violeta Parra. El canto de todos” (como coautora), “Rosa Yagán”, y “El zarpe final. Memorias de los últimos yaganes”, por mencionar algunas, fue valorada por el escritor Pavel Oyarzún: “éste es su primer libro de cuentos, es un texto que se suma al patrimonio literario de Patagonia y Tierra del Fuego. Siempre es motivo de fiesta literaria el que se sume un nuevo título, además de una autora tan conocida en el ámbito de la investigación periodística”.