Necrológicas

Obispo: los chilenos están “cansados de análisis y diferencias escandalosas”

Por La Prensa Austral sábado 19 de septiembre del 2020

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Padre Bernardo Bastres sostuvo que estamos viendo “el despertar de una conciencia colectiva que no se resigna a los niveles de las diferencias sociales”.

La situación por el Covid-19, la realidad social y el plebiscito de octubre fueron parte de los temas que marcaron el mensaje de la homilía del obispo de Magallanes, Bernardo Bastres, durante el Te Deum ecuménico celebrado este 18 de septiembre.

A puertas cerradas en la Iglesia Catedral (debido a las restricciones sanitarias impuestas en Punta Arenas), la autoridad eclesiástica señaló que al igual que los discípulos de Jesús “nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Todos nos hemos sentido frágiles y desorientados, pero al mismo tiempo importantes y necesarios. Y donde todos estamos invitados a remar juntos”.

Agregó que es en este contexto donde los chilenos se encuentran para celebrar las Fiestas Patrias, a lo cual la Iglesia se ha sumado ininterrumpidamente, “pero este año por las restricciones sanitarias no la hemos podido realizar con la participación de todos ustedes, ni de nuestras autoridades ni de los pastores de diversas confesiones evangélicas”.

Bastres sostuvo que la pandemia ha golpeado fuerte a los magallánicos, obligándolos a permanecer en los hogares por más tiempo del que originalmente se creyó. “Esto ha repercutido en la situación económica de muchas familias, de personas que han quedado sin trabajo, otros con grandes temores a perder sus fuentes de ingresos. También percibimos la precariedad de los migrantes y sus familias. Además, la salud mental nos ha golpeado fuertemente, han crecido las tensiones internas y la violencia intrafamiliar; pero también hemos sido testigos de la tremenda solidaridad que ha crecido en este tiempo y del esfuerzo de ir en ayuda del que más lo necesita”.

Diferencias sociales

Sin embargo, el obispo señaló que hoy “estamos atravesando el mismo temporal, juntos, pero en distintas barcas. Unos en barcas firmes, cómodas y con seguridad económica; algunos en frágiles balsas apenas enfrentando el mal tiempo; y otros en pequeñas chalupas que están hundiéndose”.

Añadió que nuestra sociedad “ha sido remecida y golpeada por estos diversos episodios, y buena parte de la población se declara cansada del análisis, los debates y conjeturas que no van a la par de las necesidades políticas permanentes que ayuden a erradicar la desigualdad y la pobreza”.

Bastres dice ver con preocupación los “agobios, angustias y rabia acumulada”, pero que ante ello se ha alzado el “despertar de una conciencia colectiva que no se resigna ante los niveles escandalosos en las diferencias que oscilan en Chile. Este clamor contra la desigualdad lo viene manifestando por décadas la Iglesia Católica”. Añade que hoy nadie puede negar que este clamor se ha hecho oír y ha movilizado esperanza, cambios y conducido hacia caminos de igualdad y justicia.

Hacia el plebiscito

El obispo también se refirió al plebiscito de octubre para el apruebo o rechazo de una nueva Constitución. Al respecto, expresó que “estamos convocados a participar y antes de acudir a sufragar tenemos el deber de informarnos y conocer las legítimas opciones para que cada persona libremente y en conciencia pueda formarse una convicción que va a concluir con su voto. Desde la Iglesia estamos promoviendo la participación activa en el plebiscito”.

Dentro de esta invitación, Bastres pidió no perder el norte de que la política debe tener presente los valores del Evangelio, estando llamada a buscar el bien común y la justicia social “para que Chile progrese en igualdad de oportunidades”. Agregó que sólo hay que esperar que el proceso sea respetuoso y prudente, sin agresiones ni descalificaciones, sin violencia ni imposiciones arbitrarias de un sector sobre otro.

El obispo diocesano también se refirió a los 500 años de la primera circunnavegación por el Estrecho y a la celebración de la primera eucaristía en territorio magallánico. Junto con ello, recordó que “esta región ha sido construida por migrantes. Muchos hemos venido de afuera para vivir y trabajar aquí, comenzamos a echar raíces y nos sentimos magallánicos de adopción. Esta tierra ha sido acogedora con todos y ahora nos toca a nosotros ser acogedores con los que vienen”.

Otro punto en el mensaje fue lo que calificó de “deuda histórica” con los pueblos originarios. “Hemos sido testigo de promesas incumplidas y cuesta valorar y reconocer la diversidad propia de las culturas. Por ello el pasado 6 de agosto el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal frente a la violencia en La Araucanía propició a políticos y autoridades declarar en Chile un estado pluricultural, como lo han hecho varios países de nuestra América, para reconocer la valiosa diversidad, que permita la convivencia armónica de todos y la capacidad para lograr un desarrollo social justo”.

Por otra parte, también tuvo palabras para la situación de la Iglesia y las denuncias de abusos sexuales. Al respecto , manifestó que “hoy vivimos una profunda crisis a partir de los delitos de abusos sexuales por parte de nuestros ministros. Estamos afrontando este problema con decisión y valentía. Y lo estamos realizando entre todos, de tal manera que nuestra Iglesia por fidelidad al Señor sea nuevamente un espacio de acción para los más vulnerables y postergados de nuestra sociedad”.