Necrológicas
  • Edita Muñoz Garrido
  • Carmen de la Maza Vargas

El Peneca, la popular revista infantil que marco a generaciones

Por La Prensa Austral sábado 1 de julio del 2017

Compartir esta noticia
Visitas

Por Lidia Mihovilovic

Ordenando mi pequeña pero querida biblioteca compuesta de libros antiguos guardados con verdadero tesón; de autores extranjeros, nacionales, además todo el bagaje magallánico como los de Mateo Martinic, Silvestre Fugellie, especialmente José Pem de quien guardo muchos agradables recuerdos.

Siempre con afán de superación me encuentro con una recopilación de revistas empastadas en fino material por mis hijos, cuando iban a la escuela: me refiero a las revistas “El Peneca”.

Fue esta una revista chilena dedicada exclusivamente a los niños y adolescentes, que después llegó el periodismo moderno en 1908. Tanto pobres como ricos podían disfrutar de su lectura ya que estaba al alcance de todos, tal como fue ideado por su editor.

Desde niña tuve la suerte de poder leerlos hasta pasada la adolescencia.

Esta revista venía en barco desde Valparaíso y anclaba en Punta Arenas después de más de una semana de navegación. Con qué ansias lo esperábamos mi hermana y yo para poder leer la trama dejada en suspenso para enganchar al lector.

Recuerdo cuando más o menos el año 1940 el vapor Moraleda naufragó en los canales del sur, como lamentábamos la pérdida de ese número de el Peneca, pero felizmente el barco no se hundió por completo y la revista fue salvada aunque completamente mojada, eso no importó, ya que la calentábamos al lado de la estufa de la cocina que era de leña y carbón, en ese entonces.

Todas las semanas al llegar el barco íbamos a comprar un ejemplar de la revista en la librería de los Hnos. Rohers, ubicada en la esquina de Bories con José Menéndez donde hoy día se encuentra una tienda de ropa deportiva.

Tengo en mi poder un Peneca del año 1960 y hojeándolo me encuentro con un ejemplar de la época de la niñez de mis hijos de ese mismo año: Jim de la Selva, Ben-Hur, Modesto y Pelusita y retrocediendo en el tiempo me tropiezo con Quintín el Aventurero, la historia de Sandokan, etc. y para los más pequeños: Modesto y Pelusita, El Fantasmita, etc. Hasta tenían concursos.

El desarrollo de esta revista fue desde los años 1908 y 1960, tiempo que marcó muchas generaciones.

Tenía ilustraciones llamativas, sin embargo la relación que se estableció entre los lectores y las historias coloridas fue lo que la llevó a la fama.

Su primer director fue Enrique Blanchard Chesse, durante tres años, donde los lectores podían participar. Además de publicar las colaboraciones el Peneca hablaba sobre diversos temas de interés. Lamentablemente, las colaboraciones fueron de baja calidad, lo que produjo una disminución en el tiraje.

En ese año asumió Emilio Vaisse (Omer Emeth) sacerdote jesuita y crítico literario con quien aumentó esta circulación.

Al fallecer este director, asume la dirección en 1920 Elbia Santa Cruz con el pseudónimo “Roscasé”, convirtiendo la revista en la publicación más importante del siglo pasado.

Esta directora, si bien no se casó ni tuvo hijos, fue dotada de un gran corazón, amante de los niños, por lo que se dice que tuvo millares de hijos. Ellos mismos la llamaban “Mamita Roscasé”.

Su obra más grande fue la fundación de la “Colonia Escolar” en varios balnearios.

El Peneca fue pionero del periodismo infantil pues no sólo entretenía sino que formaba y educaba. Esta revista publicaba manualidades, pasatiempos, recreaciones literarias, informaciones científicas, etc.

Aparecía los sábados y que en esa época alcanzó un tiraje de 250.000 ejemplares. También circulaba por Argentina, Perú y Ecuador.

Hay que reconocer que la etapa más importante que pasó El Peneca corresponde a la de Cosé, dibujante y acuarelista que dibujaba las portadas y las páginas más importantes interiores. Eran verdaderas obras de arte.

Llegó siendo niño a la revista El Peneca. Su nombre era Mario Silva Osse. Se le recuerda también por las ilustraciones del popular “Silabario Hispanoamericano”.

Estimado lector: Dígame ¿por qué ahora los niños y los adolescentes no leen? Cree usted que por los adelantos tecnológicos: la computadora habría absorbido a estos niños. Hay que hacer una buena reflexión. El Ministerio de Educación está haciendo todo lo posible por lograr que los niños lean. ¿Lo lograrán? El tiempo lo dirá.

El Peneca se caracterizó por la versatilidad de sus dibujantes. También contribuyó al aprendizaje académico de los jóvenes, gracias a la publicación de relatos alusivos a personajes históricos.