Necrológicas

El decenio en que la ciudad de Punta Arenas cambió de nombre

Por La Prensa Austral jueves 25 de julio del 2019

Compartir esta noticia
Visitas

Por espacio de diez años, hasta los primeros días de enero de 1938, la nueva capital provincial recibió el nombre de Magallanes, lo que provocó en los primeros meses de su implementación, serios trastornos en la actividad administrativa y comercial; en la emisión de las boletas de servicios y en general, en el ámbito de las transacciones bursátiles y bancarias

Por Víctor Hernández

Sociedad de Escritores de Magallanes

En la reseña del domingo 9 de junio del presente año me comprometí a escribir en algún momento sobre la modificación de nombre que experimentó la capital del austro y que debe consignarse, porque muchas realizaciones de las que hablamos o recordamos a diario se materializaron durante esa época: acontecimientos políticos, económicos, deportivos, sociales y culturales.

Cuando el Presidente Carlos Ibáñez del Campo, durante su primer gobierno (1927-1931) decidió dividir el gigantesco territorio de la Patagonia y crear en los últimos días de 1927 las provincias de Aysén y Magallanes, incorporó en el Decreto Ley Nº8582, la cláusula que modificaba el nombre de la ciudad de Punta Arenas. En efecto. Por espacio de diez años, hasta los primeros días de enero de 1938, la nueva capital provincial recibió el nombre de Magallanes, lo que provocó en los primeros meses de su implementación, serios trastornos en la actividad administrativa y comercial; en la emisión de las boletas de servicios y en general, en el ámbito de las transacciones bursátiles y bancarias.

Por de pronto, instituciones como “La Confederación Deportiva de Magallanes”, entidad fundada el 26 de agosto de 1927 y formada por la unión de cuatro asociaciones, Atletismo, Boxeo, Ciclismo y Fútbol, a la que se sumará la rama de Básquetbol cuatro años más tarde, o el experimento de radiodifusión creado por el ciudadano español Ramón Verde en abril de ese año y que su propietario bautizó con el nombre de la provincia, pueden considerarse como precursores de un decenio engalanado por grandes transformaciones que dejaron su impronta en el austro.

Consolidación de la actividad política en la provincia

Presidente Carlos Ibáñez del Campo.

En el verano de 1931, el gobierno de Ibáñez envuelto en una grave crisis económica, introduce una modificación a la ley electoral que permitirá a los magallánicos elegir un diputado por la Provincia y conformar junto a sus similares de Valdivia, Chiloé y Aysén, la novena circunscripción, con el objeto de proclamar a cinco senadores. Esta reforma implicó también la posibilidad de escoger a los representantes para el desempeño municipal y de sufragar en los comicios presidenciales de 1938. En este sentido, un salto cualitativo fue la creación, a comienzos de 1929 de las municipalidades de Porvenir y Puerto Natales.

En tanto, durante el turbulento y no menos importante año 1932, se verifican las primeras reuniones tendientes a configurar a las colectividades políticas que dirigirán los destinos de la provincia en las próximas décadas. Al respecto, el diario El Magallanes en su edición del 16 de marzo de ese año expresaba lo siguiente: “Son cuatro las organizaciones políticas que se proyectan formar en Magallanes. Hay dos partidos regionalistas: los verdes y los azules. El partido Radical Socialista y la Unión Cívica Magallánica. Durante estos últimos días se han intensificado en forma inusitada ciertas actividades tendientes a la formación de partidos políticos que contemplan algunas aspiraciones absolutamente regionales, y otros dependientes de entidades similares establecidos en el norte del país”.

“Dos grupos de jóvenes perfectamente definidos en ciertas características de procedimientos, han fundado el Partido Regionalista, que está dividido en dos tendencias. (…) “Hay personas que desean fundar en ésta el Partido Radical-Socialista, organización política que se creó recientemente en Santiago y provincias, y que forma parte de la Federación de la Izquierda, integrada por los partidos populares, cuya cabeza visible es don Arturo Alessandri. Hay un grupo numeroso de empleados y obreros que desean echar las bases para la fundación de la Legión Cívica de Magallanes, cuyos principios son definidos por la obtención de los derechos electorales, incluyendo en su programa la autonomía económica del territorio”.

Finalmente, los grupos regionalistas y la Legión Cívica se alinearon en torno a la figura de un líder de consenso, Manuel Chaparro Ruminot, transformándose este movimiento en un gran referente político. Mientras que el 3 de julio de 1932, influido por las ideas emanadas de la República Socialista del militar y aviador Marmaduque Grove, el abogado Eugenio Matte y el periodista Carlos Dávila, se funda el Partido Socialista de Magallanes, integrado por obreros, empleados y profesores, que promueven entre otros temas, el principio de la lucha de clases, el establecimiento del divorcio con disolución del vínculo y la igualdad de derechos políticos y civiles para la mujer. Algunos dirigentes importantes de esta primera época son Ulises Gallardo, Luis Requena y la dirigente de instituciones deportivas y culturales Rosa de Amarante, que se convirtió en la primera mujer en firmar los registros del socialismo magallánico.

Otros partidos empiezan a despuntar ese año. El 2 de noviembre en una asamblea queda constituida la directiva del Partido Demócrata, de marcado tinte obrero, y a través de la publicación del periódico La Estrella, la asamblea radical inicia la captación de nuevos adherentes, que se articularon en torno a la figura de Armando Sanhueza Líbano. Se avizoraban las elecciones parlamentarias de 1933.

Realización de los primeros comicios populares

El domingo 5 de marzo de 1933 cuatro candidatos se presentaron para representar a Magallanes por un escaño en la Cámara de Diputados. Julio Silva apoyado por el Partido Socialista, Oscar Godoy por los conservadores, Armando Sanhueza abanderado de los radicales y demócratas y Manuel Chaparro líder de los regionalistas, que obtuvo de un total de 6.172 electores, 3.570 sufragios contra 1.723 votos logrados por Sanhueza.

Un total de cuarenta y cuatro candidatos se presentaron sólo en Punta Arenas, para el proceso eleccionario de regidores efectuado el domingo 7 de abril de 1935 en representación de los partidos conservador, demócrata, liberal, radical, regionalista y socialista. La primera mayoría la obtuvo Armando Sanhueza con 426 preferencias, seguido de Oscar Castelblanco con 306 electores de un total de 3.886 votos emitidos. El cuoteo político determinó que los ediles escogidos fueran además de los anteriores, los radicales Juan Agustín Yáñez y Cirilo Vargas; y los miembros del regionalismo Angel Marnich, Comus Meredith, Ernesto Pisano (elegido por sus pares como alcalde) Carlos Plata y Emilio Salles.

El 7 de marzo de 1937 se realizan nuevas elecciones a diputado y contra todo pronóstico, se impone el candidato del socialismo, el joven político de veintisiete años, ex regidor por la comuna de Puerto Natales, dirigente del Sindicato de Campo, Frigoríficos y Oficios Varios de esa localidad, y abanderado de la coalición política conocida como Frente Popular, amalgama de radicales, socialistas y comunistas, Juan Efraín Ojeda, quien derrota al congresal en ejercicio, Manuel Chaparro Ruminot, por 2.209 sufragios contra 1.328. Se iniciaba así la histórica tendencia política hacia el ideario socialista por el que Magallanes fue reconocido durante buena parte del siglo XX en el resto del país.

Efervescente actividad artística, radiofónica y teatral

En el importante y documentado libro “Un siglo de noticias”, escrito por el gestor cultural y reconocido hombre de radio y televisión, Juan Miranda Vargas, editado por imprenta Ateli en marzo de 2000, encontramos una apretada síntesis de los principales eventos acaecidos en el período. En la página 68 encontramos la siguiente descripción:

“Era un día viernes. Era el 16 de agosto de 1929. Sobre el escenario del Teatro Palace 30 músicos eran dirigidos por el maestro Benjamín Divasson. Era el debut de la Orquesta Sinfónica de Magallanes.” Más adelante entrega un minucioso relato de los efectos que provocó en los espectadores el estreno de la primera película de cine hablado en Magallanes. En la página 75 se lee: “El 23 de abril se estrena en Punta Arenas, el cine parlante, según lo que recuerda Dionisio Frangópulos Grandi, cronista de cine de los diarios El Magallanes y La Prensa Austral. En esa oportunidad exhibieron “El loco cantor” con Al Jolson la que tuvo un gran éxito de público. Agrega este fanático del cine, “que se llamaba cine parlante porque paralelo a la película a través de discos que eran amplificados, se transmitía la música que acompañaba a la cinta. Posteriormente, se incorporó como banda sonora del filme”.

Los nuevos medios masivos de comunicación hacían su estreno en la ciudad. El 26 de marzo de 1931 iniciaba en forma experimental sus transmisiones la radio Austral. El 4 de abril la estación programó una serie de audiciones en algunas casas comerciales de calle Roca y un año después, ofrecía una selección de programas matizados con música selecta y popular. En tanto, el 15 de febrero de 1935 se inauguró oficialmente la radio transmisora La Voz del Sur, con la difusión de un mensaje del Presidente Arturo Alessandri. Al respecto, el vespertino El Magallanes señalaba que: “Desde hace tiempo venía transmitiendo experimentalmente. Los dirigentes de esta nueva estación ofrecieron con tal motivo un lunch al cual concurrió un numeroso grupo de representantes del comercio, prensa, etc. En la inauguración oficial, tomó parte gentilmente el señor Francisco Coloane que recitó versos y el speaker de la estación, Eladio Fernández. Se harán transmisiones dedicadas a las diversas colonias extranjeras de la región”.

Por otra parte, se observaba la conformación de los primeros grupos teatrales. En 1930 el sacerdote Vladimiro Boric inauguraba el cuadro “Virtus” con un elenco en que destacaban personalidades como Romualdo Baeriswyl, Pascual Nocera, José Scarpa y Domingo Tessier. En el trascendental texto “Historia de la Literatura de Magallanes”, página 92, Ernesto Livacic relata que existió “El Conjunto Teatral “Rosalía de Castro” bajo el patrocinio del Centro Gallego, o el Cuadro “Víctor Domingo Silva”, el conjunto teatral “Luis Rojas Gallardo”, en 1930, y el “Benedicto Cárdenas”, en 1935, ambos últimos con actuaciones en el auditorio de la radio La Voz del Sur en las que participaron entre otros, Rosa de Amarante (que funda el grupo Excelsior en 1938), Juan Jelincic, y María Elena Vukovic.

Punta Arenas recobra su denominación original

El acto que supuso la inauguración del monumento al general y Presidente de Chile, Manuel Bulnes, el 20 de enero de 1938, coincidió con la recuperación para la capital provincial del nombre Punta Arenas. Se había marchado una época que concentró las hazañas de personajes singulares como Antoine de Saint Exupéry y Günther Pluschow, la llegada de la Aviación Nacional en el austro, la fundación del Club Aéreo y las proezas de los aviadores civiles de Magallanes; del auge de la actividad deportiva y de la creación del Estadio de la Confederación; del surgimiento de una incipiente industria regional con la aparición de bebidas gaseosas como La Pradera; del jolgorio multitudinario conocido como la Fiesta de la Primavera y su elección de Reina; de las famosas carreras de caballos que se celebraban cada domingo en el Club Hípico más austral del mundo; de los espectáculos que ofrecían los cines Municipal, Palace, Politeama o los salones de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos. Finalizaba una época y empezaba otra simbolizada en las elecciones presidenciales del 25 de octubre de 1938, que llevó a la primera magistratura de la nación al profesor y abogado Pedro Aguirre Cerda. Magallanes fue clave en su triunfo. A fin de cuentas, aquí en el austro obtuvo la escuálida diferencia de cuatro mil votos, que le permitió superar a su contendor y llegar a convertirse en Presidente de Chile.