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A 60 años del terremoto y maremoto que azotó Valdivia y gran parte de la zona sur

Por La Prensa Austral viernes 29 de mayo del 2020

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El 22 de mayo la magnitud fue de 9,5 grados

Magallanes se conmovió con la desgracia de miles de compatriotas, y en los días siguientes a la gran tragedia, enviaron 10 toneladas de ayuda, entre alimentos y ropa para los damnificados

El viernes recién pasado se cumplieron 60 años del mayor movimiento sísmico registrado no solamente en Chile, sino en el mundo, desde que existen los aparatos de medición. 9,5 grados en la escala de Richter y una duración de 8 minutos, en el sur de Chile, que más encima, tuvieron efectos inmediatos, como un maremoto que terminó por hundir, especialmente a Valdivia y Corral. El resumen que publicó La Prensa Austral, el 28 de mayo impacta: cuatro terremotos y dos maremotos en cuatro días.

Más de dos mil personas murieron en las 109 localidades que se vieron afectadas entre Concepción y Chiloé, y en los días, semanas y meses siguientes, los vestigios daban cuenta de la magnitud del movimiento. Tanto es así que investigaciones posteriores agregan datos sobrecogedores: que el terremoto de 1960 liberó 25 veces más energía que el de 2010, que las olas del océano Pacífico llegaron a los 10 metros de alto en el puerto de Corral, aunque se estableció que el récord está en el sector costero de Osorno, con 27 metros de altura. Además, las olas no solamente golpearon territorio chileno, sino que avanzaron por el océano hasta alcanzar las costas de Japón, Filipinas, Indonesia y Hawai. Otros datos que han revelado estudios recientes sostienen que en los últimos 2 mil años solamente han ocurrido siete sismos similares al de 1960.

Reacción en Magallanes

La tragedia, si bien no llegó hasta esta región (aunque se reportaron leves movimientos en Natales), sí impactó en los magallánicos. En los días sucesivos, la solidaridad permitió que más de 10 toneladas de alimentos y ropa, viajaran en el buque vapor “Villarrica”, recolectados por el Comité Pro Ayuda a los Damnificados. No solamente eso. En su edición del martes 24 de mayo, El Magallanes informaba que la Asociación de Empleados de Enap donó un día de su sueldo, iniciativa a la que se sumaron los profesores secundarios, y los funcionarios de Impuestos Internos, quienes agregaron su gratificación de zona. Asimismo, los estudiantes se organizaron para donar dinero, víveres y vestuario y en Puerto Natales también se conformó un comité de ayuda y las oficinas de la Cruz Roja no dejaron de recibir gente que quería ayudar de alguna u otra manera.

Pero entre Concepción y Chiloé, la reconstrucción tardó años, porque la actividad sísmica se mantuvo por algunos días, a los que hay que añadir la erupción del volcán Puyehue, que se prolongó por una semana.

Las imágenes son más elocuentes que cualquier palabra, porque si bien en estos tiempos de emergencia sanitaria por Covid-19 muchos han mencionado que ha sido peor que un terremoto, bien vale reflexionar sobre el horror que debieron vivir miles de compatriotas ese 22 de mayo, cuando la tierra tuvo su último movimiento catastrófico, en el que la fractura se extendió por mil kilómetros y más encima, el mar arrasó con todo lo que encontró al paso de las olas.