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Las segundas nupcias

Actualmente, en nuestra legislación existen aún normas que tienden a evitar la confusión de paternidad mediante el establecimiento de prohibiciones para contraer segundas nupcias, dentro de determinado plazo y respecto de lo cual incluso se requiere autorización judicial, impedimento especialmente dado para la mujer, entre otros, que atañe tanto al hombre como a la mujer. No obstante de existir actualmente exámenes de ADN para establecer con claridad cualquier duda sobre la paternidad.
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Por Palmira Muñoz miércoles 23 de septiembre del 2015

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Actualmente, en nuestra legislación existen aún normas que tienden a evitar la confusión de paternidad mediante el establecimiento de prohibiciones para contraer segundas nupcias, dentro de determinado plazo y respecto de lo cual incluso se requiere autorización judicial, impedimento especialmente dado para la mujer, entre otros, que atañe tanto al hombre como a la mujer. No obstante de existir actualmente exámenes de ADN para establecer con claridad cualquier duda sobre la paternidad.
Así tenemos que en el Código Civil se establece que el que teniendo hijos de precedente matrimonio bajo su patria potestad, o bajo su tutela o curaduría, quisiere volver a casarse, deberá proceder al inventario solemne de los bienes que esté administrando y les pertenezcan como herederos de su cónyuge difunto o con cualquiera otro título. Para la confección de este inventario se dará a dichos hijos un curador especial. Habrá lugar al nombramiento de curador aunque los hijos no tengan bienes propios de ninguna clase en poder del padre o madre. Cuando así fuere, deberá el curador especial testificarlo.
El Oficial del Registro Civil correspondiente no permitirá el matrimonio del que trata de volver a casarse, sin que se le presente certificado auténtico del nombramiento de curador especial para los objetos antedichos, o sin que preceda información sumaria de que no tiene hijos de precedente matrimonio, que estén bajo su patria potestad o bajo su tutela o curaduría.
Por otra parte, el viudo o divorciado o quien hubiere anulado su matrimonio por cuya negligencia hubiere dejado de hacerse en tiempo oportuno el inventario prevenido en la ley, perderá el derecho de suceder como legitimario o como heredero abintestato al hijo cuyos bienes ha administrado.
Cabe precisar que cuando un matrimonio haya sido disuelto o declarado nulo, la mujer que está embarazada no podrá pasar a otras nupcias antes del parto, o no habiendo señales de preñez, antes de cumplirse los doscientos setenta días subsiguientes a la disolución o declaración de nulidad. Pero se podrán rebajar de este plazo todos los días que hayan precedido inmediatamente a dicha disolución o declaración, y en los cuales haya sido absolutamente imposible el acceso del marido a la mujer. El oficial del Registro Civil correspondiente no permitirá el matrimonio de la mujer sin que por parte de ésta se justifique no estar comprendida en el impedimento señalado precedentemente.
A este respecto, cabe señalar que los Tribunales pueden autorizar a la mujer a contraer nuevamente matrimonio, antes del plazo legal, mediante una gestión voluntaria denominada precisamente autorización de segundas nupcias, cuyo trámite es muy rápido y expedito, requiriéndose algunos documentos tales como el certificado de matrimonio con subinscripción de la nulidad del matrimonio o la declaración de divorcio; o, en su caso, certificado de defunción del otro cónyuge, y certificado médico que  pruebe que la mujer no está embarazada.
Por otra parte, cuando por haber pasado la madre a otras nupcias se dudare a cuál de los dos matrimonios pertenece un hijo, y se invocare una decisión judicial de conformidad a las normas que rigen esta materia, el juez decidirá, tomando en consideración las circunstancias. Las pruebas periciales de carácter biológico y el dictamen de facultativos serán decretados si así se solicita. Y serán obligados solidariamente a la indemnización de todos los perjuicios y costas ocasionados a terceros por la incertidumbre de la paternidad, la mujer que antes del tiempo debido hubiere pasado a otras nupcias, y su nuevo marido.
Finalmente cabe hacer presente que existe un proyecto de ley que pretende acortar los plazos o regular con menos impedimentos, el poder contraer segundas nupcias, esto es, que se pretende concordar la normativa general del Código Civil, con las reformas introducidas que ha habido en temas de familia y ley de matrimonio civil, por lo que se hace necesario establecer un procedimiento adecuado para una rápida y efectiva tramitación de la solicitud de autorización, ya sea en un procedimiento que se inicie directamente por la mujer, o sea en el mismo procedimiento de disolución del vínculo matrimonial que da origen a tal impedimento.